
Narrativa, novela.
Medidas: alto: 22 cm, ancho: 14 cm
Número de páginas: 164
Cubierta: papel verjurado con solapas
Autora: Reyes Navas Montalvo
Edición: Piezas Azules
Precio: 18 euros
ISBN: 979-13-991643-1-2
En una casa herméticamente cerrada, un padre yace muerto. Mientras esperan a la funeraria, madre e hija se enfrentan a algo más que a la muerte. Mediante unos diálogos cargados de resentimientos y dudas, ambas reconstruyen una historia familiar marcada por la violencia, la humillación y el peso de un patriarcado que nunca terminó de desaparecer.
¿Cuándo fue? Aún está tibio.
Lo encontré así al despertarme. No te sabría decir.
¿Y qué te ha dicho el médico?
¿Qué médico?
Qué médico va a ser, mamá, vuestro médico, el que tengáis.
No entiendo para qué hace falta un médico.
¿Para qué va a ser un médico?, ¡¿para qué va a ser, mamá?!
Los recuerdos de la infancia —atravesados por escenas de caza y la figura de un padre admirado— le sirven a la narradora para recomponer un pasado donde lo que no se dijo tuvo más fuerza que cualquier palabra. Lo íntimo se vuelve inquietante, y lo cotidiano, perturbador.
Papá está en las cuadras, preparando los morrales con el capataz. Ha metido un trozo de pan con queso para el almuerzo y la cantimplora con café y su petaca de aguardiente. Me ha dicho que me dejará beber. A mamá no le gusta que vaya al campo a cazar con él. Dice que esas no son cosas para que hagan las niñas. Pero a mí me gusta estar con papá, me gusta cuando me lleva a hacer cosas que sólo hacen los hombres. Me gusta que me cuente que él, de niño, también lo hacía con su padre.
Papá confía en mí.
La narración se mueve entre el presente claustrofóbico en el que tienen que convivir madre e hija junto al cadáver del padre, y una memoria fragmentada. Entre ambos se van revelando, pieza a pieza, las fisuras de la familia. La caza, lejos de ser un simple telón de fondo, funciona como una potente metáfora de las relaciones de poder, del aprendizaje de la violencia y de la transmisión de ciertos códigos entre generaciones.
El polvo de los pétalos, desintegrado y reseco, flota por suelo y paredes desde los jarrones de mármol, cubriendo mis fosas nasales, convirtiendo el oxígeno en irrespirable, asfixiando esta casa de mentiras, de medias palabras, de silencios culpables, de ventanas trancadas, de techos que sujetan el peso de una tierra que no merecen.
Dice Marta Sanz que “la mirada de Reyes Navas es poderosa y convierte las palabras en cristales que cortan, con voz vulnerable y dolorosamente consciente.”
Y Raquel Congosto: “Imaginen revolcarse por el prado como un corzo a punto de morir. Abrir las cortinas de las sombras y escuchar las voces que bailan en torno al dolor. Las moscas y la pólvora. Esperar el milagro. Eso es leer a Reyes.”
Acompañan al texto collages de Patricia Lodín, que juegan con la dualidad entre realidad y símbolo, animales y personas, violencia y anhelo.

En su exploración de una cotidianidad estremecedora, la novela dialoga con voces contemporáneas como Mónica Ojeda, Samantha Schweblin o María Fernanda Ampuero, así como con la sequedad y la mirada implacable sobre la infancia y la herencia de Ágota Kristóf.
Esta es una historia que deja sin aliento, y crea un eco que se mantiene resonando, como ocurre con las grandes novelas.
Siempre me he preguntado cómo serán los sentimientos de los animales. Si serán capaces de comprender que hay cosas en la vida que uno no puede controlar y que separan a quienes se quieren.
La autora: Reyes Navas Montalvo
Nació en Madrid en 1964, y es licenciada en Derecho. Vivió varios años en EEUU y República Dominicana, y en 2006 regresó a España, donde ejerció como abogada. En 2016 comenzó a escribir y descubrió una vocación en la que se volcó por completo. Al año siguiente comenzó el Máster de Escritura de EdE. Ganó su primer premio de Relatos Cortos don Manuel, IX edición, (El Lute y la gallina Rosita) y en su XI edición (El nombramiento).
Ha escrito dos novelas: Mascaritos (2018), autopublicada y De tres a cinco minutos (Barbarie Editora, 2023, 2ª ed.).
